Lápices de Colores

Un día de sol abrasador que quemó mi piel haciéndole alcanzar tonos que encumbran el éxtasis de mi verde mirada. Hoy es uno de esos días que vuelvo a escribir con los ojos cerrados, dejando que mis dedos hagan de las suyas. El tacto, hoy toca hablar de este sentido, porque he comprobado que tiene recuerdo, memoria, sabiduría y que puede afectar de manera directa a mis latidos pasados. Porque el sol me dio calor, me quitó las nubes y brilló mas que nunca. La arena por su parte, me recordó ardientemente a una piel que mis manos anhelaban, quizás por el raciocinio primaveral que me eriza los sentidos. Porque cuando cerré los ojos mi imaginación salió de mi cual viaje astral y me llevó a las islas pequeñas y a mis manos recorriendo tu cuerpo sobre la arena y mi boca recibiendo un cálido beso que hacía estremecer las corrientes marinas. Se que no debo recordar, pero fue inevitable verme en la situación. Se que no debo escribir, pero es inevitable no compartir la frustración. Aquello no volverá, tan solo queda el tacto vacio, mutilado y frio pasado y destrozado.



Read More …

Acrecentar simpatía, posible. Superar con éxito riesgos, probable. Negar el sarcasmo, puede ser. Tarde de miércoles santo, me invade una sensación “primaverosa” por las cavidades venosas. Será el ansia furiosa e incontrolable en ocasiones de hipotéticos suicidios mentales, pero la sangre caliente se apodera de mí y me posee haciéndome entrar en estado de ebullición silenciosa pero perspicaz. Hoy me da por escardar la lana mientras otros crían la fama, y con lo escardado me he hecho un abrigo de autoestima y valentía y he creado una intención borrascosa, casi de deporte de riesgo, pero no de vías cautelosas, sin casco ni rodilleras, salto libre hacia donde me quieras llevar. Me sumerjo en el río mundanal arrastrado por su corriente de aguas cálidas y con suavidad empujo contra corriente.







He hecho un DAFO de mi persona y tras un análisis riguroso de mi sonrisa, veo que quizás no sea tan manso y apacible, pues he encontrado en mi, ápices de malote, que crecen como la espuma de una cerveza mal surtida en una copa de cristal de bohemia. Pero se me escapan datos, pues apartados los complejos, ocultadas mis debilidades y previstas las amenazas, veo que mis puntos fuertes me dan oportunidades que no encuentran respuesta directas en mi, quizás tenga que arriesgar mas en este juego, pero sin darme a penas cuenta de mi “insinuosa” situación, me veo otra vez con mi cabeza bajo tierra. Pese a estas letras, reconozco, aunque no firmemente (pues mi orgullo no me lo permite) que quizás necesite un empujoncito del planeta Venus, pues me escondo tras la tierra por miedo a que Venus me deslumbre de nuevo. Mi caramelitos de menta, se vuelven picantes. Quien tenga oído que hable y quien tenga lengua que escuche. Como hablan los sabientes del tópico, me introduzco en el mercado y apuesto por mi producto.
Read More …


Dedicado a mis lectores/as habituales.

Después de haber creado una imagen potencialmente atractiva de tu persona, observas que es mas un lastre que un viento de empuje, pues aparecen situaciones donde todo debería ser un secreto. Un desliz, no preparado, oportuno, casi inhóspito y coloquial, aparentemente no agresivo pero sujeto a condiciones del famoso "que dirán". Es entonces cuando metes tu cabecita en la tierra cual avestruz, si es que hueles venir la humillación soporosa, o sales corriendo a esconderte debajo de tu cama abrazado a tu peluche favorito. Pero "la cosa" cambia si tu peluchita/o tiene 19 años y esta semidesnuda/o esperando ardientemente tu ataque por sorpresa. Y es entonces cuando te ves escapando, después de haber suspirado dos o tres veces, de nuevo hacia otro rincón introspectivo de tu interior metafísico. La perspectiva cambia cuando todo el recorrido es observado por millones de miradas de juicio falso e hipócrita que hacen tambalear el honor, aunque no la dignidad. Pero la subida acelerada de tus pulsaciones, el despertar de sensaciones y el calor interno que provoca la situación del secreto, hace que tu polaridad inversa no tenga mas remedio que buscar su polo opuesto y atraerse. Una vez, sólo una vez, o quizás un par mas, salir ausente, encontrarte en secreto, una caricia, un tenue beso, se convertirán en un saquito pequeñito de eso que llaman felicidad simulada. La conclusión que puedo sacar de estos trazos casi invisibles, es que un secreto compartido puede hacer cosquillas en tu ajado coranzocito. Ahora sacar vuestras propias conclusiones.
Read More …



Extraño y a la vez orgulloso, dolido y a la vez esperanzado. Todavía existe una moneda dentro del cofre aparentemente vacío que apenas se observa aterrizado en la oscura inmensidad del océano. Esta moneda se forjó a base de risas, pasión y cosquillas, bañada en un amor, que la erosión del tiempo había corroído. Más todavía recuerdo las coordenadas en donde se hundió ese cofre, pues tubo mi alma que sumergirse hasta la nostalgia para recuperar alguno de sus tesoros, que ya no le pertenecían. Y ahora, pasó el tiempo, desperté de mi estado comatoso, y descubrí que no quedaba apenas nada.
Pero ya dispondrán los mares y el viento el momento oportuno para que su rostros vuelvan a encontrarse cuando bajasen a tocar esa moneda que todavía sigue engastada a la corroída madera del cofre. Pues pese a que el cofre esté vacío, el cofre sigue ahí. Aunque aquella vez será con otros ojos, otro rostro, otra historia, otra vida y otro mar.
Read More …

Un poco de resaca de lunes que remueven las hemoglobinas colorás, haciendo que mi cuerpo vuelva a bailar por alegrías. Aunque escribo con un bostezo en la boca y un ojo guiñado, las palabras me nacen de una cascada inagotable de inspiración que escondo en cada uno de mis latidos. Si apoyas tu cabeza sobre mi pecho escucharás un ritmo suave acompasado por un espíritu flamenco que intenta salir arrancando tiras de mi piel desde dentro. Hace ya tiempo que mi letargo tendría que haber acabado, que mi bomba de hidrógeno debía haber explotado, pero el desamor me tiene inerte, atrofiado, desesperanzado. Curé mis heridas, cicatrizaron y conoció quien tenía que hacerlo por designio divino, el secreto de mi voz. Pero ahora deja de volverme loco y regálame un te quiero, porque necesito escucharlo otro poco y dejar de imaginar otros besos. Desafortunado me encuentro porque no encuentro fortuna, mas voy a salir a buscarla y a dejar de recrearla, porque no solo de sueños vive mi subconsciente, si no de sutilezas y secretos compartidos. Llegando al final de mis letras de lunes, abro el ojo cerrado, cierro el bostezo de mi boca y ...reparto caramelitos de menta para aquella dama que quiera comprármelos.

Read More …