Lápices de Colores

Nuevos sufrimientos están haciendo que sienta la necesidad de volver a escribir. durando los 23 años y pico de mi existencia he anelado siempre el famoso "que me quieran" y nunca jamás en la vida me he sentido apreciado por quien soy en realidad. Hoy, tras muchos años he podido sentirme bien conmigo mismo y con los que me rodean, (los que me rodean de cerca) siempre me he sentido el perla número 7, el último mono de la realidad existenial de mi vida, incapaz de sentir amor hacia mi persona, pese a que con grandes máscaras oculto mi verdadero espíritu. Destruí la falsa modestia, asesiné el complejo, pero dentro de mi siempre he esperado escuchar de una forma sincera y sentida las palabras "te quiero". Soy así, un afectivo, y por eso necesito escucharlo y sentirlo, sentirme que no estoy solo, que hay gente que me quiere y mucho, tal y como soy, que no intentan cambiarme, modificarme, convertirme en la persona que no soy ni quiero ser. Soy yo, a vecez Manolín, a veces Donma, a veces sonriente y cachondo, a veces triste y depresivo, a veces con ganas de comerme el mundo, a veces con ganas de encerrarme en mi habitación, a veces con ganas de fiesta, a veces con ganas de ir de tranqui, a veces con ganas de quererte, a veces con ganas de estar solo, soy un vaivén, soy un altibajo, soy la luna, soy el sol, y siempre muestro mi cara oscura. Ahorta toca ser yo fuera de mi casa, ya que en ella tengo que brillar mas que aldebarán, relucir mas que el oro, alegrar mas que unos tangos, cantar tan alto que arranque bailes en la china, fuerte como montaña, veloz como el viento, sutil como un susurro, feliz como el amado, soñador como un niño, y todo eso tengo que transmitirlo y guardarme las lagrimas para aquellos mis pañuelos de mesilla, que no se asustan, que no huyen, que están aquí a mi lado, ya sea a la vuelta de la esquina o a tres mil kilómetros, aquellos que me han visto reir, ahora enjugarán mis lágrimas hasta que llegue el calor, el mar, la brisa, el amor, y los buenos sueños se puedan cumplir. Os quiero, me queréis, no necesito mas. Estos lápices de colores, dibujan hoy un corazón cansado de luchar, pero con la esperanza de que será recopuesto por manos fuertes, las de mias ahora tienen que soportar otro pecho abierto.

Read More …