Es tan fuerte lo que siento que deja a mis dedos paralizados, hasta tal punto que no puedo escribir ni una palabra mas, tan solo TE QUIERO. (y dibujar un corazón)
Read More …

Se acabó, mi alma cruje dentro de mi, se retuerce como plástico en el fuego, la ira se ha apoderado de mi, la opresion a hecho estragos en mi ser, y mi corazón ya no aguanta mas este fuego desolador. No puedo soportarlo más, vendo mi vida al mejor postor, he puesto en venta mi destino, pues el que ven mis ojos no lo quiero, no lo aguanto y no puedo con él. Vuelven a mi oscuros matices que ya creía olvidados, deséos de libertad cerrada que me llevan a una solución fácil y silenciosa, espero no llegar a esos recursos, pero esta sensación de dolor y angustia en mi pecho me empuja como las olas en un dia de tormenta a un pequeño barco de papel, undíendolo tan ondo, a tan profundidad que en ese lugar no existe la luz, no penetra ni un solo rayo de sol, y él único ruido que se escucha es el de la solitaria arena del fondo. Falsas sonrisas dibujo en mi cara, disfraces de colores adornan mi cuerpo, todo es una mentira para ocultar el gran mounstro que vive bajo mi piel, aquel que ya no puedo controlar y rebienta mis tejidos para salir con furia y arrasar todo aquello que me hace daño.
En mi perfecta cara, a parte de ojos, boca, nariz ... tengo orejas. Orejas para escuchar lo que siempre espero aunque se por esperiencia que no voy a oir. Y es parte de lo que te hace especial y parte tu encanto natural que me vuelve loco, si puede que el masoquism
o nazca en mi. Nacer, que palabra tan polisémica y tan nombrada, aunque nunca demuestra lo que vale. Sentimientos escondidos que no rompen un silencio que roza la irrealidad. Tengo que volver a mis tiempos de guitarra, cello y mi voz que acompañen una melodía que "nace" de repente. Lo hecho de menos, si, lo reconozco, los lápices de colores no suenan, no hacen ni ruido, pero saben crean música, musica que llevo dentro y que tiene que "nacer" de mi. Como podéis comprobar la polisemia de esta palabra se utiliza para mucho, aunque no para lo que se creó. La ra la la,... uuuuuuhhh. Ya saldrá,... aunque sea con sacacorchos.( y si es de colores mejor que mejor). Inspira, expira y uff, que alivio, uno de esos tantos que sirven para seguir caminando esperando que mi cara perfecta, que a parte de ojos, boca, nariz tiene orejas, orejas que a veces no son capaces de escuchar aquello que piensan los duendes que viven debajo de mi cama.
o nazca en mi. Nacer, que palabra tan polisémica y tan nombrada, aunque nunca demuestra lo que vale. Sentimientos escondidos que no rompen un silencio que roza la irrealidad. Tengo que volver a mis tiempos de guitarra, cello y mi voz que acompañen una melodía que "nace" de repente. Lo hecho de menos, si, lo reconozco, los lápices de colores no suenan, no hacen ni ruido, pero saben crean música, musica que llevo dentro y que tiene que "nacer" de mi. Como podéis comprobar la polisemia de esta palabra se utiliza para mucho, aunque no para lo que se creó. La ra la la,... uuuuuuhhh. Ya saldrá,... aunque sea con sacacorchos.( y si es de colores mejor que mejor). Inspira, expira y uff, que alivio, uno de esos tantos que sirven para seguir caminando esperando que mi cara perfecta, que a parte de ojos, boca, nariz tiene orejas, orejas que a veces no son capaces de escuchar aquello que piensan los duendes que viven debajo de mi cama.
Ni viento que corte los hilos, ni mares que erosionen mi piel, ni fuego que queme las emociones ni sal que escueza en mis heridas. Nada hará cambiar lo que de mi nace, nada me hará perder el horizonte, nada me arrastrará a tu hombro izquierdo. Pues claro ven mis ojos el futuro aunque turbio escuchan mis oídos el presente pues siento que el aroma del pasado ya no penetra en mi ser. Mucho tienen que ver los camellos, el desierto, la cultura, el mar, los signos, constumbre, guerras, y sobre todo la historia de que aquel pueblo que cambió mi piedra por sangre, visceras y viento. Pese el duende que mueve a los flamenco a mi me mueva hacia tu interior, yo freno sentimientos a golpe de timón. Ahora vuelvo a tener claro que es lo que quiero y que es lo que odio. Odio que el producto de secreción de ciertas glándulas puedan ser piedra de tropiezo y rompa este trenzado de seda y oro, odio que el silencio haga estragos en palabras que dejamos en el tintero, por eso doy gracias por tener voz, para cantarte, y doy gracias por tener oidos para escuchar tu melodía. Mas solo no puedo necesito ayuda, ayuda para ser libre de mi propio ser, no se puede tropezar en una piedra que se ve desde lejos.