
Antes de que empiece la lluvia y se moje el tejado, salgo yo a la calle a soplar a lo nublado, porque no tengo ganas de que el cielo esté gris y mientras pueda evitarlo lo haré. De este modo comienzo a sonreir de nuevo, pese a que vea los nubarrones acercándose y el suelo empiece a temblar, porque ahora necesito reir y cantar. Si al mal tiempo buena cara, pongamos una sonrisa en ella y pasemos por el puente que no nos lleve la corriente. Ja ja ja, je je je, ji ji ji, cual quier risa es buena, irónica, sarcástica, floja, a golpes, tonta, pero sobre todo a carcajadas. Ya he descubierto que escribir no me basta, pues mi boca no es muda, ni mis pies son cojos, por eso necesito un bailesito de vez en cuando y cantar, siempre cantar, cantar sin pensar.


