Soy un estorbo, un desecho, basura inreciclable. Fuí creado para amar... pero solo se hacer daño. Mis palabras cruzan las escenas como puñales, iriendo por doquier a veces con la verdad, otras con simple rabia fruto de la incompresión. Jamás me he sentido comprendido, nunca he escuchado un sicero ¿Qué te pasa?. Ahora vuelvo a pensar, porque no acabará mi triste vida y así el mundo mejorará. Quizás entonces el mundo se sentirá orguyoso de mi hazaña, nadie añorará a un don nadie, a una putrefacta alma que consume sus energias en provocar el dolor que siente.
Mis lagrimas no quieren salir, por mucho que mi pecho empuje, se quedan anudadas en mi estomago y entonces en cuando deja de latir mi negro corazón. Se acerca mi límite, lo siento acercarse, quizás incluso no sea capaz ni de llegar a él. Yo, hoy puedo decir, que he perdido la esperanza.
Categories: